Redonda, lágrima o diamante

Por Manel Sánchez · Actualizado el 25/09/2026

La forma es la decisión que más cambia cómo se comporta una pala, porque determina dónde está el punto dulce y dónde se concentra el peso.

Pala redonda: control y facilidad

  • Punto dulce: grande y centrado. Perdona los golpes que no salen del centro.
  • Balance: bajo, cerca del mango. Es manejable y cansa menos el brazo.
  • Ideal para: principiantes, jugadores de control y defensa, y quien busca cuidar el codo.

Ver palas de control.

Pala de lágrima: la polivalente

  • Punto dulce: intermedio, algo más alto que en la redonda.
  • Balance: medio. Mezcla control y potencia.
  • Ideal para: la mayoría de jugadores intermedios y quien juega en los dos lados de la pista.

Pala diamante: potencia

  • Punto dulce: pequeño y situado en la parte alta.
  • Balance: alto, hacia la cabeza. Más inercia para rematar y atacar.
  • Ideal para: jugadores avanzados y ofensivos con buena técnica. No es buena idea si tienes molestias en el codo o el hombro.

Ver palas de potencia.

Híbrida: el punto medio moderno

Cada vez más marcas hacen palas “híbridas”, a medio camino entre lágrima y diamante. Buscan dar potencia sin perder tanto control. Son una buena opción para jugadores de nivel intermedio-alto que atacan pero no quieren una diamante pura.

¿Y si no lo tengo claro?

Empieza por una lágrima o una redonda. Es mucho más fácil pasar después a una pala más exigente que acostumbrarse a una diamante demasiado pronto. Si quieres ir a lo seguro, prueba el buscador TurboPadel.

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